Adela Mendoza
Detrás de Trazo Domingo
Sobre
Me llamo Adela Mendoza, vivo en Rosario y trabajo como coordinadora de marketing en una empresa de logística. Empecé con el arte de uñas una tarde de pandemia cuando no había nada que hacer: un frasco de gel, un pincel fino de delineador y flores sencillas copiadas de Instagram sobre mis propias manos. La cámara del video de trabajo apuntaba al ángulo equivocado y nadie notó nada.
Cinco años después, cada domingo por la tarde es la sesión de práctica: una técnica nueva por semana, a veces la misma técnica tres domingos seguidos cuando las líneas todavía salen temblorosas. No tengo clientas. No tengo certificación. No planeo formalizarme. La gracia es la práctica, como sería aprender acuarela, excepto que el lienzo camina conmigo toda la semana y sobrevive una reunión de martes o un viaje en el subte del jueves.
Tengo un cajón pequeño con los errores del principio: el polvo cromado que salió gris bajo el topcoat equivocado, el gel que se levantó en un día y medio porque la lima era demasiado gruesa. Lo guardo como recordatorio honesto. He leído varios libros digitales sobre arte de uñas y los reseño acá cuando uno sobrevive un mes de práctica real. No soy profesional de la belleza. Solo alguien que pinta uñas los domingos.
Artículos de Adela Mendoza
Aviso
Antes de seguir: este cuaderno contiene enlaces de afiliación a los libros y cursos que practico. Cuando alguien decide comprar uno después de leer cómo me fue con él, recibo una pequeña comisión que no afecta tu precio final. Lo que escribo acá refleja mi práctica de domingo real, los ejercicios que repetí tres veces, los pinceles que devolví, los libros que se quedaron a la mitad, no lo que más comisión paga.