Acerca de Trazo Domingo
Trazo Domingo es un cuaderno de práctica, no un estudio de manicura ni una escuela de arte de uñas. Cada entrada nace de una sola tarde de domingo: una técnica, un intento, y lo que salió bien o mal en esas horas. No hay clientas detrás de estas páginas, ni una certificación que respalde lo contado, ni intención de convertir esto en un negocio.
Detrás del cuaderno está Adela Mendoza, que entre semana coordina campañas de marketing para una empresa de logística y reserva el domingo para esto. Su historia completa, cómo empezó y qué la mantiene en esto casi cinco años después, está en la página de autora.
La regla de esta casa es simple: si una técnica no funcionó, se cuenta igual que si hubiera funcionado. Un libro o un curso solo aparece reseñado acá cuando sobrevive un mes entero de práctica real; si se abandona a la mitad, eso también queda registrado en vez de callarse.
Porque los esmaltes semipermanentes, los geles y los pigmentos que se mencionan acá son productos químicos reales, este cuaderno no recomienda estrenar una marca nueva con un set completo de una sola vez: la sugerencia siempre es una prueba pequeña primero, esperar unos días, y recién después seguir. Ante cualquier irritación que no se explique sola, lo que corresponde es una consulta con un dermatólogo, no otra búsqueda en internet.
Antes de seguir: este cuaderno contiene enlaces de afiliación a los libros y cursos que se mencionan. Cuando alguien decide comprar uno después de leer cómo le fue a Adela con él, ella recibe una pequeña comisión que no afecta el precio final de quien compra. Lo que se escribe acá refleja la práctica real de cada domingo, no lo que más comisión paga.